martes, 26 de mayo de 2015

¿Día de la Patria o Acto Político?


Ustedes ya saben que en este blog –al menos– intento no hablar de política. Sí lo he hecho por algún otro lugar, pero no aquí. Bien, lamentablemente ya no puedo permanecer callado más tiempo y menos, cuando veo que ciertos políticos de mi país –Argentina– le faltan el respeto a la Patria y lo hacen groseramente
En el día de ayer se festejó el 25 de Mayo, el Día de la Patria. Pero, ¿fue el Día de la Patria realmente o un mega-acto político del Kirchnerismo?
Que los “K” están en carrera por el 2015, no es secreto para nadie. Sea Daniel Scioli –difícil, ya que no cuenta con el aval de “Ella”–, sea Florencio Randazzo –sin duda alguna, el próximo Presidente de la Argentina… desgraciadamente– el hecho es que lo que se vivió ayer fue un auténtico cachetazo a la Patria y me explico por qué: en vez de festejar el 25 de Mayo, el Gobierno festejó SU propia gloria personal. De nuevo, la señora Presidenta de la Nación hizo auto-exaltación de su gestión, de nuevo demostró que quien tiene las riendas del Poder es Ella y que los que la siguen son, sin lugar a dudas, una turba inmensa de fanáticos K embelesados con cada palabra que surge de su boca, tal y como si Ella fuera la encarnación de lo divino y ellos, sus seguidores. Y no exagero cuando hablo de “fanáticos K”. Ayer en Plaza de Mayo, hubo una sola bandera argentina… una sola. Las demás eran banderas de las agrupaciones militantes, como La Campora, Kolina, etc, etc. Gente afín a este Gobierno, gente absolutamente captada, que –en palabras del periodista ultra-kirchnerista insoportable Diego Brancatelli– “hacían total silencio mientras la Presidenta hablaba, observándola atentamente y escuchando todo lo que Ella decía”.
En resueltas cuentas: lo de ayer fue un BOCHORNO K. Más que Día de la Patria, fue el Día de la Patria K. ¿Saben que es lo peor? Justamente, que a medida que pase el tiempo y nos acerquemos a las elecciones, esto se va a poner PEOR.
No, no soy K, para nada. Pero no soy anti-K. ¿Quieren que hable de Mauricio Macri y lo PESIMO que maneja la ciudad de Buenos Aires? ¿De lo ridículo que es, con sus pretensiones primermundistas fuera de lugar? ¿De lo PATETICO que se ve cuando intenta imitar a Freddy Mercury? ¿O quieren que hable de Héctor Magnetto y de la gente del Grupo Clarín? No se confundan: estos también me caen pesados. Magnetto sobre todo me parece un viejo infumable y la gente que trabaja para él, una manga de alarmistas & pesimistas… pero una cosa no quita la otra. Ni el Grupejo Clarinete ni este Gobierno están haciendo bien las cosas.
Me gusta pensar que vivimos en Democracia y que se puede decir –en materia de política– lo que se quiera, pero tristemente parece que no es tan así. Hoy en día –se lo informo a alguien de afuera, del extranjero, por si no lo sabe– no se puede “hablar mal” del Gobierno. Entiéndase “hablar mal” por hacer notar las fallas y las faltas de un sistema de gobierno que ya lleva 12 años en el poder… y que va por más.
¿Qué los K van a seguir? Desde ya se los afirmo. No les quepa ni la menor duda. Estos vinieron para quedarse. Tienen ustedes dos opciones:
1)      Lo van aceptando.
2)      No lo aceptan y cuando llegan las elecciones, marcan la diferencia CON SU VOTO.
Respecto a lo de ayer y para finalizar, lo reitero: lo de ayer fue un PAPELON. Un papelón K. Y no vieran lo bochornoso que es oír de boca de esta gente (los K) cosas tales como que “Cristina superó a Evita”. Una idea básica que anda circulando a media voz entre esta gente es que Ellos (Néstor y Cristina) superaron a Perón y a Eva. ¡Que burrada! ¡Si el General levantara la cabeza y los viera, no lo podría creer! Si Evita viera todo este despropósito, tampoco.
Saludos a todos y, pese a todo, ¡Viva la Patria!

viernes, 22 de mayo de 2015

Hermanos, de George Alec Effinger


“Existen tres grandes novelas que desarrollan el tema de los mundos paralelos: "El hombre en el castillo", de Philip K. Dick; "Lo que el tiempo se llevó", de Ward Moore y "Hermanos" de George Alec Effinger.” Fritz Leiber
“Lo hizo con su propio esfuerzo y nos asombramos ante un escritor tan joven, tan vigoroso, tan bueno, que estuvo a punto de obtener el permio Nébula con su primera novela, y que su segunda ("Hermanos") sea mejor que muchas de las nuestras.” Harlan Ellison
“Recién está en sus comienzos, pero ya se encuentra en los más altos lugares de la literatura ¡Y no hay señales de que se detenga!” Theodore Sturgeon
MI OPINION SOBRE ESTA NOVELA:
Nunca pensé que diría esto, pero por primera vez en la vida me encuentro con un desafío tan enorme como el de reseñar y dar mi opinión acerca de esta novela. Principalmente, porque es terriblemente difícil de calificar… al menos, no se puede hasta que acabas toda la lectura del libro.
“Hermanos” trata sobre tres hombres. Tres tipos que lo único que tienen en común es el nombre. Pese al título, ninguno de los tres es hermano verdadero del otro… no en el sentido estricto de la palabra. Lo único que los une –como he dicho– es cierta similitud en el nombre. Y nada más. Ni siquiera puedo afirmar –como el autor hace creer al principio– que ambos vivan en el mismo mundo…
El primer sujeto se llama Ernest. Es un joven alemán afiliado al Partido Comunista. Su historia –los capítulos que le corresponden– nos pintan el panorama de un mundo ucronico donde Alemania gana la Primera Guerra Mundial y conquista América. Las vivencias del joven Ernest y su misión de expandir los ideales del Comunismo en tierras norteamericanas son particularmente interesantes. Al menos, a mí me han entretenido.
El segundo sujeto se llama Ernesto y la suya es una historia atractiva y trágica a la vez: vive en un mundo donde la población está sometida a los designios y caprichos de la clase gobernante. Una civilización triste de trabajadores explotados y que deben afrontar el aburrido tedio del día a día… hasta que una aparente amenaza apocalíptica se hace presente y el orden se convierte en caos. La historia de Ernesto es genial por donde se la mire… genial, en el sentido en que el lector empatiza de inmediato con ese trabajador oprimido y hastiado de su chata existencia (y del mundo que lo rodea). Cuando su vida se ve amenazada por la inminencia del Armagedón, en verdad te preocupas por él y quieres que sobreviva. Lo lamentable de todo es cuando su historia llega al final y a ese clímax sorpresivo, que todo acabe así. Si no hubiera disfrutado con esta parte de la novela –la más extensa– habría arrojado el libro al tacho de la basura por, justamente, ese espantoso final para el personaje…
El tercer sujeto protagonista de esta novela se llama Ernst y su historia es la menos atractiva de todas. No sirve siquiera que el tipo sea escritor ni que viva dentro de los confines de una ciudad fortificada en mitad del enorme desierto africano como para que el lector se enganche con su vida. Seré franco: si su trama (los capítulos que le corresponden a él) hubiera sido podada de la novela, esta no resultaría afectada en nada puesto que, como dije, estos tres tipos si bien se llaman parecido, a la final viven en diferentes Tierras alternativas y paralelas. El autor –a su modo, astutamente– sólo te lo hace saber a su manera en el final. Mientras lees, piensas que entre estos tres hombres existe un verdadero vinculo filial y que habitan el mismo mundo pero en diferentes épocas (pasado, presente y futuro). Lo cierto es que no. Viven en tres diferentes universos.
EN SINTESIS:
Es un libro extraño. Se deja leer, pese a todo. Las historias de Ernest y de Ernesto, son interesantes. La de Ernst, para el olvido. No suma ni aporta nada.
Saludos a todos.

lunes, 18 de mayo de 2015

2034: Otra vez los Testigos de Jehová y sus fechas apocalípticas…


Que me parta un rayo (metafóricamente hablando). Los infumables Testigos de Jehová lo han vuelto a hacer. ¡Me he enterado que de nuevo, han tirado subrepticiamente una fecha en sus publicaciones chatarra sobre el bendito Armagedón que tanto ansían que venga! El año de gracia (después de seguir una elaborada cronología inventada por ellos que enlaza con los tiempos de Noé y con el susodicho 1914) es el 2034, año en que –siempre según esta gente– se produciría el tan esperado Fin de Todo.
::Suspiro::
Que tiren fechas, no me extraña. No es para nada nuevo en esta secta de locos, a la cual tuve la desgracia de dedicarle casi dos años de mi vida (el lector habitual de este blog ya conoce la historia, me imagino. Breve resumen si no: durante una búsqueda religiosa personal, durante los años 2010-2011 me uní a las filas del Atalayismo, esperando encontrar LA Verdad. Lo único que encontré fue LA Mentira y la Falsedad. Gracias a Dios –nunca mejor dicho– me di cuenta y hui de allí, volviendo al catolicismo, de donde no me tendría que haber movido nunca).
Los Jehovistas tienen un largo antecedente de tirar fechas falsas para el Apocalipsis. No me extraña que esta sea una más de la extensa lista de errores del Cuerpo Gobernante y su sequito. Me da una pena terrible saber que hay tanta gente que se deja embaucar por estos inescrupulosos señores, quienes no dudan en torcer las Santas Escrituras para amoldarlas a su erróneo credo.
En fin… ya lo dice el viejo dicho: “¿Qué le hace una raya más al tigre?”
…Una nueva fecha para el Fin del Mundo y van…
PD A POSIBLES LECTORES JEHOVISTAS QUE PASEN POR AQUÍ CON GANAS DE POLEMIZAR: Muchachos, no pierdan tiempo. Nada de lo que digan me hará convencer de que ustedes son la religión verdadera ni que predican la verdadera fe. Así que ni se molesten. Sigan con sus cosas que les va bien… supongo. :P

sábado, 16 de mayo de 2015

Más Allá de los Sueños, de Richard Matheson



Robert Nielsen perdió a su hermano en un accidente de tráfico. Un tiempo después de su muerte, un médium le da un manuscrito que su hermano muerto le ha dictado a éste para que Robert lo lea. En el manuscrito Chris Nielsen cuenta sus experiencias desde el más allá. El manuscrito está dividido en cuatro partes. La primera, `El sueño de la muerte` cuenta la relación de profundo amor que sentía hacia su mujer, Ann, y como a consecuencia de esto no aceptaba el hecho de que hubiera muerto. En la segunda parte, `Summerland` Chris al aceptar el hecho de que ha muerto llega a al lugar donde vamos después de morir que, entre otros nombres se conoce como `Summerland`, donde todo funciona en base al pensamiento. Allí de la mano de Albert, un primo fallecido años atrás, conoce aspectos sobre la vida después de la muerte. Todo allí es maravilloso pero no deja de pensar en su mujer lo que le impide integrarse definitivamente en ese lugar. La tercera parte, `Esta espiral de muerte`, descubre que Ann se ha suicidado lo que supone que hasta que no transcurra un tiempo estará atrapada en `un mundo inferior lleno de desesperación y miedo` Chris no soporta ese sufrimiento y acompañado de Albert irán a buscarla para poder ayudarla. La última parte, `Más allá de los sueños` es el desenlace donde se cuenta lo que ocurre una vez que la encuentran.
MI OPINION SOBRE ESTA NOVELA:
Seguramente, muchos de ustedes recordaran la versión fílmica de esta novela, de la mano del actor (ya fallecido) Robin Williams como el protagonista principal, ese marido que moría y que iba a parar al Cielo para, posteriormente tras el suicidio de su esposa, descender a los Infiernos tras su búsqueda. En síntesis, era una historia metafísica de amor bastante colorida y muy llamativa –y también, muy peculiar–.
Yo no sabía que existía esta novela y que la película se basa en ella. Mi sorpresa fue mayúscula cuando vi el nombre del autor, Richard Matheson, un viejo conocido de la CF y del género fantástico al que muchos de ustedes les sonará como el creador de “Soy Leyenda”, la mejor novela moderna sobre vampiros. Bien, pasada la sorpresa inicial, me dediqué a –con el libro en mis manos– prácticamente devorarlo. He aquí mis opiniones al respecto…
·         Si bien la película y la novela parten de premisas argumentales similares, luego cada una de ellas toma caminos diferentes. De hecho, la novela se inicia de manera totalmente diferente al film de Williams, con el hermano de su personaje recibiendo de manos de una médium un manuscrito donde este cuenta post-mortem toda la historia de su odisea en el Más Allá.
·         Respecto al mismo Más Allá, pues también está lejos de la versión colorida –y muy artística– concebida para la película. El Cielo –llamado por sus habitantes “Summerland”– de la novela es un sitio bastante bonito pero en partes algo anodino. Un lugar donde las personas pueden disfrutar de todo lo que sus mentes conciban –de hecho, todo es creado mediante la mente– y esto incluye no sólo la ropa sino el entorno: casas, ciudades, bosques, etc. Ya les digo, es un sitio realmente bonito pero es anodino respecto a un hecho fundamental y que me lleva al siguiente punto: Dios.
·         Imaginen un Cielo sin Dios. Bueno, ahí lo tienen. Ese es el Cielo de “Más Allá de los Sueños”. Dios está ausente aquí y sólo se le menciona de pasada. La idea básica es que existen –aparte de Summerland– regiones superiores, esferas o planos de existencia más elevados y que allí estaría nuestro Creador… pero si tal cosa es verdad, el autor prefirió no explorarlo ni polemizar sobre ello. En el Cielo de este libro, todos reciben dones y regalos maravillosos, pero los reciben por obra y gracia de ellos mismos, por sus acciones positivas en vida. No hay nadie sobrenatural fuera del género humano que regule el hecho. A muchos les parecerá lógico y hasta aceptable –y puede que deseable– pero para el creyente (y más si es como yo, católico cristiano) algo de todo esto chirria un poco.
·         Si Dios está ausente sin aviso en ese Cielo al que va Chris Nielsen, otro tanto le sucede a Sus ángeles. Imaginen un Cielo sin ángeles. Ok, ahí está. El personaje de Albert (interpretado en el film por Cuba Gooding Jr) es lo más cercano que el protagonista llega a conocer que sea similar a uno y he aquí un detalle no muy menor: mientras que en el film su identidad es otra (y es un hombre de raza negra), en la novela es el primo de Chris y un hombre de raza blanca. E insiste en que el concepto de “ángel” es erróneo y que lo que él –y se supone que otros como él– hacen allí es servir de “guías” de los espíritus recién llegados y menos elevados. Toda la historia comienza a sonar a parafernalia orientalista, sí. Y no se detiene ahí. En realidad, toda la novela lastra con conceptos orientalistas de lo que hay más allá de la vida, como la ley (tramposa) de “causa y efecto”, un –ojo, es mi opinión personal– disparate muy en boga por estos tiempos.
·         El suicidio de Ann (esposa de Chris) y su posterior descenso a los Infiernos y la búsqueda de su marido en esas tenebrosas regiones se mantiene casi igual a la película, salvo que como sucede con el Cielo, el Infierno carece del colorido descriptivo visto en la pantalla grande. Básicamente, es un páramo desolado donde van las almas de aquellos mentalmente menos evolucionados (o dispuestos a evolucionar). Una región donde las pesadillas de todos se hacen realidad y donde la gente es atormentada… por su propia conciencia. Nada más. La regla bucólica que rige ese Otro Mundo se cumple a rajatabla: no hay un Poder Superior que condene ni que premie a nadie. Es sólo el propio ser humano quien, después de la muerte, cosecha lo que sembró. Si llevó una vida recta y justa, disfruta de ello en el Cielo. Si por el contrario fue torcido, mezquino, avaro, etc, acaba en ese Infierno, un sitio que más que el páramo en llamas del Dante es lúgubre y deprimente.
·         Imaginen un Infierno sin el Diablo. Ahora, imaginen un Infierno sin demonios. Ese es el sitio de “condena eterna” propuesto por el autor de este libro. Satán está ausente y capaz que ni existe. Los “demonios” aquí son las mismas almas humanas condenadas que se dedican a hostigarse las unas a las otras, mientras se hunden en la desesperación… una desesperación creada por ellos mismos. No hay “ángeles caídos” por aquí ni entidades no-humanas… aunque como sucedía con Summerland, Albert dice a Chris que hay muchísimos niveles de infierno y que –incluso– hay infiernos dentro de infiernos. Pero creo que el concepto está bien claro: los únicos demonios son los espíritus humanos torturados de ese sitio.
En esencia, el libro es muy bueno. Que mis críticas no los desanimen ni los alejen de su lectura. Todo lo contrario. Es un libro bellísimo y que deberían realmente leer por la razón de que está bien narrado y que la historia es fantástica y entretenida. Ahora, el asunto es que en cuanto a materia de teología, si van a usarlo como referencia del verdadero Más Allá, olvídenlo por completo. No caigan en la trampa. Hay cosas que yo sé, cosas que me ha enseñado la fe cristiana y cosas que me ha enseñado la experiencia personal, debido a mis lecturas y asuntos que no vienen al caso, y estas son:
1 – Existe Dios. Quien lo dude, es libre de hacerlo. Sigo insistiendo siempre con lo mismo. Vivimos en Democracia y todos son libres de pensar en lo que quieran y más, en cuestión de fe. Yo creo en Dios y sé que Él existe.
2 – Existe el Cielo. Y es un lugar hermoso. Más que cualquier imaginación humana pueda concebir. Allí van los que realmente lo merecen, ni más ni menos, que son las personas buenas. Hay personas buenas y justas en nuestro gris y oscuro mundo, que no les quepa la menor duda. Esa gente va allí cuando muere. Y sé que el sitio es bellísimo más allá de toda palabra.
3 – Existe el Infierno. Y es un lugar espantoso. También más allá de cualquier imaginación humana. Ahí va la gente mala de verdad y basta con echar un vistazo al mundo que nos rodea para ver quiénes son esas personas. Y en ese Infierno –que no les quepa ninguna duda– están los demonios y estos NO son las almas de los condenados.
4 – Desgraciadamente, también existe Satanás. O Lucifer, si lo prefieren. Y créanme: el tipo no tiene ni una traza de sentido del humor, ni es bonito (en el sentido espiritual). Y también pueden creerme cuando les digo esto: no querrán encontrarse cara a cara con él.
Básicamente, eso es en lo que yo creo.
Volviendo a la novela, el libro es genial. Lo único que lamento –en lo personal– es que lastre con concepciones orientalistas sobre la vida después de la muerte. El orientalismo es muy particular al respecto, con sus leyes del Karma, la causa y el efecto, la reencarnación (algo en lo que particularmente no creo… al menos, no para todas las almas, de existir). Sucede que esto es así debido a que en el oriente la gente no la pasa bien en absoluto… ya sea por los gobiernos que los oprimen o por las terribles condiciones climáticas. El hecho es que estas personas han llegado a creer que como el mundo es así de duro y terrible en vida, pues del otro lado las cosas son iguales. Y que estamos obligados a nacer una y otra vez en una rueda interminable de encarnaciones, una más pesarosa que la otra…
Siempre me chirrió este hecho incuestionable sobre la reencarnación: si el objetivo de volver a vivir una y otra vez es evolucionar espiritualmente, ¿Por qué no recordamos nuestras vidas anteriores? ¿No seriamos mejores personas si pudiéramos recordar los errores del pasado y mediante eso corregir nuestro presente y nuestro futuro? No sucede tal cosa en las creencias reencarnacionistas. Por motivos extraños, somos obligados a nacer una y otra vez –según esta gente– sin memoria de los errores del pasado, condenados a repetirlos por toda la eternidad. La reencarnación se convierte así en un sistema tramposo y bastante cuestionable, regido por vaya uno a saber qué sádico Poder Superior.
Personalmente, esa es una de las tantas razones por las que NO creo en la reencarnación. Ni en la ley del Karma ni en las demás pavadas orientalistas.
O,  como diríamos en criollo: “A mí la onda Zen no me va”, jejeje.
EN SINTESIS:
El libro es muy bueno. Superior incluso a la película. Si les gusta ese tipo de Más Allá sin serios compromisos religiosos, aquí lo tendrán. No lo duden: compren este libro.
Saludos a todos.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Este soy yo (Digo, por si a alguien le interesa)


Tomen en cuenta este hecho fundamental: es difícil –por no decir casi imposible– hallar una foto mía por la red, así que espero que sepan apreciar el gesto (jejeje). El de arriba soy yo mismo, en carne y hueso. La foto fue tomada en tiempos veraniegos, de ahí la soltura de la ropa. Bueno, de verdad, espero que esto sirva para al menos, demostrar que soy un ser humano real y bastante terrenal (y constatar un hecho incuestionable: que no soy un Adonis, desgraciadamente. Bua…)
Saludos a todos!
PD: No me responsabilizo por las pesadillas que les surjan después de ver esta foto (jejeje).