lunes, 10 de octubre de 2016

Ultima Entrada al Diario


DICE LA CANCION QUE: “TODO CONCLUYE AL FIN / NADA PUEDE ESCAPAR / TODO TIENE UN FINAL / TODO TERMINA…”
     HOY, POR DECISIÓN PERSONAL,  LLEGAMOS AL FINAL DE ESTE CAMINO. GRACIAS A TODOS LOS QUE, DE UNA MANERA U OTRA DURANTE LOS 9 AÑOS QUE DURÓ “EL DIARIO DEL VIGILANTE”, HAN COLABORADO CON SUS COMENTARIOS EN ESTE ESPACIO WEB.
UN ABRAZO PARA TODOS.
FEDERICO H. BRAVO

domingo, 9 de octubre de 2016

Harry Potter y el Legado Maldito, de J.K. Rowling (Parte Dos)


Ser Harry Potter nunca ha sido tarea fácil, menos aún desde que se ha convertido en un atareadísimo empleado del Ministerio de Magia, un hombre casado y padre de tres hijos. Y si Harry planta cara a un pasado que se resiste a quedar atrás, su hijo menor, Albus Severus, ha de luchar contra el peso de una herencia familiar de la que él nunca ha querido saber nada. Cuando el destino conecte el pasado con el presente, padre e hijo deberán afrontar una verdad muy incómoda: a veces, la oscuridad surge de los lugares más insospechados. Desde que el primer libro apareciera en librerías en 1997 —en 1999 en castellano—, la saga de Harry Potter se ha traducido a setenta y nueve idiomas en doscientos países y ha sumado más de cuatrocientos cincuenta millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, de los cuales más de trece millones en castellano. Un fenómeno que ha aficionado a la lectura a millones de jóvenes de todas las culturas.
MI OPINION SOBRE ESTE LIBRO
ADVERTENCIA: EL SIGUIENTE POST CONTIENE SPOILERS. REPITO: EL SIGUIENTE POST CONTIENE SPOILERS. SI NO HAS LEIDO EL LIBRO TODAVIA O SI LO ESTÁS HACIENDO PERO NO LO HAS ACABADO, NO SIGAS.
Este es el segundo post dedicado a “Harry Potter y el Legado Maldito”. Concretamente, aquí se reseña la Parte Dos, la cual he acabado de leer recientemente, completando así todo el libro. Este post contiene spoilers, de modo que –vuelvo a decir– si no has leído la novela o estás haciéndolo y no quieres saber nada comprometedor de golpe, no sigas. Si lo haces, que sea bajo tu propio riesgo
Ok. Vamos al asunto: la Parte Dos de “El Legado Maldito”.
La segunda parte arranca donde nos dejó la primera. Luego de su viaje temporal al pasado dos veces para evitar la muerte de Cedric Diggory, Scorpius Malfoy y Albus Potter acaban alterando la realidad y cambiando todo de manera drástica. Ahora, en el nuevo presente, Voldemort sigue vivo y ha dominado al mundo, y Harry Potter no existe.
Es esa oscura y retorcida versión de la realidad que todos conocemos, Scorpius se encuentra solo, ya que al no existir Harry, Albus tampoco. Desamparado, el hijo de Draco intenta hallar una solución a este terrible problema, mientras exploramos brevemente ese mundo oscuro donde la magia tenebrosa está en la cima de todo. Y los cambios son muy sorprendentes y terribles. A saber: Dolores Umbridge está de vuelta. Es la Directora de Hogwarts. Lo mismo que los Dementores, quienes campan a sus anchas por los terrenos de la escuela. Draco Malfoy es el Jefe de Seguridad Mágica y el profesor Severus Snape sigue vivo. A él acude Scorpius, intentando convencerlo de que le ayude a restaurar las cosas a cómo debían ser. Cuando consigue que Snape le crea, los dos se juntan con las versiones torturadas de Ron y Hermione –lo que queda del destruido Ejercito de Dumbledore– y entre todos analizan deshacer el lio que los dos muchachos armaron en el tiempo…
El Acto Dos de este drama empieza potente, como pueden ver. Aunque es bastante poco lo que se vislumbra del “mundo de Voldemort”. El Señor Oscuro no aparece por ninguna parte en persona, sin embargo su sombra tenebrosa se deja sentir en cada acto. El Status Quo del Potterverso cambia drásticamente, volviéndose una pesadilla para todos los magos y los muggles, bajo el yugo del Señor de las Tinieblas. En Hogwarts, por ejemplo, se tortura a los estudiantes sospechosos de no ser sangre pura y simpatizantes de la causa de Harry y Dumbledore. Lo bueno de todo este desastre es que tenemos de vuelta a Severus Snape. Los fans del personaje estarán de para bienes, ya que lo que quedó trunco con su muerte puede abordarse un poco ahora. Vemos un Snape no tan severo y más humano, valiente y decidido, que continua ayudando a unos Ron y Hermione venidos a menos en su eterna lucha contra el Mal. Hay varias escenas impactantes, como el ataque de los Dementores al grupo y los sacrificios que se suceden antes de poder corregir el tiempo y ver que las cosas se encaminen como debe ser.

Porque eso es lo que pasa. El tiempo es corregido y la realidad vuelve a la normalidad. Harry y Albus se reencuentran y tienen nuevamente una interacción ríspida entre los dos, aunque quizás ya no tan marcada como en la Parte Uno.
Pero cuando la aventura parece acabarse, hay una sorpresa de último momento. Algo que no se veía venir. Viene de la mano de Delphi, una chica a la cual conocimos en el Acto Uno como la sobrina de Amos Diggory. Y la sorpresa es…
ADVERTENCIA: ¡SPOILER GORDO! Si has llegado con tu lectura hasta acá, puedes detenerte. Si sigues, tú y solo tú eres responsable.
…Que Delphi es… hija de Voldemort.
Pues a mí no me miren. ¿¿De dónde salió esta hija desconocida del Señor Tenebroso?? Según sus propias palabras, de Bellatrix Lestrange. La tuvo antes de la Batalla de Hogwarts en la Mansión Malfoy. Ahora les pregunto, ¿alguno de ustedes recuerda haber leído en los libros o visto en las películas a Bellatrix encinta? No, claro que no. ¿En qué momento quedó embarazada…? ¿Cómo hizo para que nadie sospechara sobre ello? ¿Dónde estuvo Delphi todos estos años, escondida?
Delphi Riddle, hija de Voldemort
Es odioso decirlo, pero esta rebuscada historia de descendencia infernal abre una lata de gusanos que creo que ni J.K. Rowling podrá volver a cerrar. L
Como sea. En cuanto se revela la verdad de Delphi, hay un tercer viaje temporal para alterar la historia. La intención última de Delphi es hacer real el mundo tenebroso de su padre. La misión falla y hay un cuarto salto temporal… al Valle de Godric, en 1981, año fatídico para una joven pareja de magos y su hijo: los Potter.
Se desata entonces una autentica carrera contra el reloj en la cual, héroes y villanos se dan cita en el pasado para ver quién ganará esta guerra. Si Delphi tiene éxito y se reúne con Voldemort, ambos se convertirán en una pareja imparable… y el mundo mágico y muggle lo pagara muy caro.
No creo spoilear de más si digo que los buenos ganan y que nuestra villana acaba con un deshonroso destino similar al de su madre en la prisión de Azkaban. El libro finaliza con la conciliación entre Harry y Albus y un nuevo futuro que se abre en su relación entre padre e hijo.
EN SINTESIS
LO BUENO: La visión de un mundo gobernado por Lord Voldemort. El regreso de Snape. La relación entre Harry y Albus. La relación amistosa entre Scorpius y Albus. La batalla final en 1981, en el Valle de Godric, enlazando la saga en un círculo perfecto entre el principio de todo y su “final”.
LO MALO: La ausencia del villano. Voldemort, el Big Bad de esta saga, solo sale al final y lo hace para cumplir con su papel en la historia por todos conocida en 1981: matar a los padres de Harry y ver cómo la maldición rebota en el niño, convirtiéndolo en una pobre sombra incorpórea de lo que fue. La poco creíble historia de origen de Delphi, su hija. Algunos diálogos tediosos entre Harry y Albus. La ausencia total de James y Lily, los otros miembros de la familia Potter.
CALIFICACION: 8 puntos.  

sábado, 8 de octubre de 2016

Harry Potter y el Legado Maldito, de J.K. Rowling (Parte Uno)


Ser Harry Potter nunca ha sido tarea fácil, menos aún desde que se ha convertido en un atareadísimo empleado del Ministerio de Magia, un hombre casado y padre de tres hijos. Y si Harry planta cara a un pasado que se resiste a quedar atrás, su hijo menor, Albus Severus, ha de luchar contra el peso de una herencia familiar de la que él nunca ha querido saber nada. Cuando el destino conecte el pasado con el presente, padre e hijo deberán afrontar una verdad muy incómoda: a veces, la oscuridad surge de los lugares más insospechados. Desde que el primer libro apareciera en librerías en 1997 —en 1999 en castellano—, la saga de Harry Potter se ha traducido a setenta y nueve idiomas en doscientos países y ha sumado más de cuatrocientos cincuenta millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, de los cuales más de trece millones en castellano. Un fenómeno que ha aficionado a la lectura a millones de jóvenes de todas las culturas.
MI OPINION SOBRE ESTE LIBRO
ADVERTENCIA: EL SIGUIENTE POST CONTIENE SPOILERS. REPITO: EL SIGUIENTE POST CONTIENE SPOILERS. SI NO HAS LEIDO EL LIBRO TODAVIA, NO SIGAS.
He decidido dividir este post en dos partes, así como el libro mismo está dividido en dos partes. Todavía no lo he acabado, así que esta entrada va a estar dedicada a la Parte Uno de la novela. De más está decir –por enésima vez– que el post contendrá spoilers, de modo que si no quieres saber nada de nada, ¿Qué haces aquí? ¡Vete ya!
Dicho lo cual, pasemos al tema: la Parte Uno de “Harry Potter y el Legado Maldito”.
Hay que hacer una gran aclaración. Pese a que dije “novela”, no estamos ante una novela propiamente dicha, sino a la transcripción de un guion de teatro. De la obra que se representó en Londres hace cierto tiempo, para ser más concretos. Sí, así es. Lo que se nos ofrece a los lectores como la octava aventura del Niño-Que-Vivió es simplemente el guion de dicha obra. Y es el primer escollo que quien no haya leído nunca un guion o sepa cómo están estructurados se va a topar. Para muchos, esto puede ser un asunto engorroso. Por suerte, no para mí, ya que en mi profesión de escritor (amateur todavía, pero escritor a secas) he leído muchos guiones y sé cómo va la mano con ellos. El lector fan de Harry tiene que saber que, tristemente, se va a encontrar con un guion de una obra de teatro y no con una novela como quizás debería haber sido… En fin. Creo que lamentarse por  la decisión de J.K. Rowling de no hacerlo novela es medio en vano. Todavía pienso que podría haber novelizado el guion y el resultado hubiera sido más efectivo, pero por lo visto, no existían ganas. Sé que Rowling ha dicho que esta es LA ULTIMA aventura del mago más famoso de todos los tiempos, de modo que no queda otra que hacer caso a la autora y creadora de todo esta maravilloso universo de magia y hechicería y disfrutarlo como viene, pese a las falencias del formato elegido para darlo a conocer al público.
Hechas estas aclaraciones, nos sumergimos entonces en la historia. Está ambientada en principio 19 años después de “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte”. Arranca con el dichoso Epilogo y así como ya lo hacía George Norman Lippert en sus propios relatos del Potterverso, nos presente a un Harry adulto acompañando a sus hijos a la estación de King Cross. Pero, a diferencia de las ficciones de Lippert, el protagonismo recae en Albus Potter, el segundo hijo de Harry y no en James. ¿Por qué sucede esto? No lo sé. James es el primer hijo de Harry y su aparición durante la Parte Uno no pasa de meramente algo anecdótico… algo que creo que Lippert agradecerá ya que puede seguir usando al personaje para sus novelas no-canónicas. El protagonista de esta historia –o uno de ellos– aparte de Harry es Albus, su segundo retoño. Un chico que tiene que soportar el peso de la figura de su padre encima… como le sucedía a James en las novelas de Lippert.
Sí, lo sé. Sé lo que me dirán. Que las novelas de Lippert no tienen vela en este entierro. Que me acuerde de que NO son parte del canon y que, por ende, no las tome en cuenta. Es medio imposible. Debo ser sacrílego y decir que Lippert consiguió una muy buena y mejor continuación en ese aspecto que esta que sí es canon. Pero bueno… no tomemos en cuenta el sacrilegio que cometí al decir esto y continuemos con lo que sí es válido para el fan, este trabajo de Rowling.
Como le sucedió a Harry en su momento, Albus empieza su primer año en Hogwarts. Ya en el tren expreso de viaje al castillo, se topa con el hijo de Draco Malfoy, Scorpius. Y, cosa increíble, se hacen de repente amigos. Muy amigos.

(Cof, cof… ¿Alguien dijo “Slash” en puerta? Cof, cof… No lo sé… pero conozco a ciertas fans que estarán más que contentas con… cierto subtexto claramente gay de fondo entre estos dos muchachos. No me malentiendan. Este asunto ME ENCANTA. Solo que… no se lo digan a nadie… Cof, Cof…)
Scorpius nos es presentado como un joven… con no muchas luces. Algo totalmente a años luz del Scorpius que sale en las novelas de Lippert –perdónenme, pero es imposible abstraerse de ellas–. El Scorpius Malfoy de Lippert era como su padre Draco (soberbio, engreído, etc) pero a su vez, también era muy inteligente y despierto… Caso contrario al Scorpius que Rowling nos presenta en esta trama. Fuera como fuera, Albus y él terminan convirtiéndose en muy buenos amigos y la cosa se agudiza más cuando, Sombrero Seleccionador mediante, nuestro buen Albus acaba entre los Slytherin… cosa que también pasó en las novelas de Lippert (chau sorpresa. Aunque creo que el que nunca leyó las novelas de Lippert, se sorprenderá).
Paralelamente a la vida escolar de su hijo en Hogwarts, Harry se dedica a lo suyo en la actualidad, que es ser el jefe de la sección de seguridad mágica del Ministerio de Magia. Harry trabaja bajo la dirección de la mismísima Ministra, quien resulta ser… ¡Hermione! Sí, ¿Quién podría habérselo imaginado? La bella Hermione acaba convertida en Ministra de Magia. Un futuro brillante para una mente brillante como la suya.
La vida de Harry en el Ministerio es monótona. Se dedica a tarea burocrática, pero de fondo hay cierta tormenta que se avecina. El Ministerio confisca de un viejo seguidor de Voldemort un Giratiempos, el último que queda. El lector recordará que todos los Giratiempos fueron destruidos hace rato en el Potterverso. El viaje temporal es muy complicado y por eso, está prohibido. Lo que no quita que pueda hacerse.
(De hecho, en esta novela, hay dos viajes temporales y dos intentos por cambiar la Historia, por parte de Albus y de Scorpius).
La relación entre Harry y su hijo Albus es muy difícil, por no decir tirante. Harry tiene problemas de comunicación con el muchacho, algo que se agudiza con el paso de los años. Y sí, pasan los años. La acción da un salto temporal al tercer año de Albus en Hogwarts, 22 años después de la batalla contra Voldemort. Para ese entonces, Albus se siente bastante resentido por ser la sombra de su padre, por el peso de su fama. Hay entre ambos muchas discusiones e intercambios de palabras bastante duras en cierto momento. Nada que no veamos en nuestras propias vidas diarias, vamos. Esas cosas suceden usualmente entre padres e hijos varones cuando la relación entre ambos es… tensa.
Harry ama a Albus, pero siente que lo está perdiendo.
Albus quiere a su padre, pero siente que su sombra pesa con fuerza sobre él.
Entremedio de todo esto, aparece un anciano Amos Diggory, el padre de Cedric Diggory, quien le pide a Harry que utilice el Giratiempos que el Ministerio tiene para cambiar la Historia y salvar a su hijo. Harry se niega y alega el susodicho asunto de que no se puede jugar así con el tiempo. Pero Albus escucha la conversación y decide hacer algo…
Junto con Scorpius y una chica llamada Delphi –sobrina del viejo Amos– Albus roba del Ministerio el Giratiempos y viajan al Torneo de los Tres Magos –que transcurre en “Harry Potter y el Cáliz de Fuego”– para alterar el curso de los acontecimientos. Sus intentos de evitar que Cedric sea asesinado al final del torneo acaban cambiando drásticamente la realidad del presente y ambos lo comprueban a la vuelta. En una versión nueva de la Historia, Hermione ya no es Ministra de Magia y no se ha casado con Ron. Convertida en una amargada profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras, se la pasa haciéndole la vida imposible a sus alumnos. Y en otra versión de la Historia –que se corresponde con el segundo intento de los muchachos por evitar la muerte de Cedric– el desastre cae sobre ellos al provocar –al parecer– una alteración mucho mayor: Harry murió durante la Batalla de Hogwarts y Voldemort gobierna al mundo.
…Y es con esa revelación (y con una sorpresita más que no voy a revelar) que acaba la Parte Uno de este libro. Y es hasta donde llegué. En el próximo post, ya entraremos en la Parte Dos y en el final de esta mágica historia.
EN SINTESIS
LO BUENO: Que la aventura continua. Vemos las versiones adultas de Harry, Hermione, Ron y Draco, interactuando con la nueva generación, con sus hijos. Los viajes temporales y los cambios en la Historia y la idea de crear –por culpa de esto– una nueva realidad donde, tal vez, Voldemort sigue vivo y triunfó (eso quizás se vea en la Parte Dos. No lo sé al momento de escribir esto. Todavía no).
LO MALO: El formato guion. Transiciones rápidas de tiempo. Poca exploración de la vida escolar de nuestros personajes. Pocos personajes incluso (algo entendible, siendo como es una obra de teatro). Algunos diálogos medio simples.
CALIFICACION: 8 puntos.   

jueves, 6 de octubre de 2016

El Regreso Glorioso, de Tim LaHaye y Jerry B. Jenkins


El Regreso Glorioso es el duodécimo libro del drama continuo de los que fueron dejados atrás en el arrebatamiento. Los once primeros, con ventas que superan los cuarenta mil ejemplares cada uno, constituyen la serie de novelas que más rápidamente se haya vendido jamás. Cinco de ellos debutaron en el primer lugar de la lista de los libros mejor vendidos de los periódicos New York Times y The Wall Street Journal, como asimismo en las de las revistas USA Today y Publishers Weekly.
El anticristo ha reunido a los ejércitos del mundo en el valle de Meguido para lo que cree será su triunfo definitivo de todos los tiempos. Con una victoria así él ascenderá al trono de Dios.
El Comando Tribulación ha emigrado al Oriente Medio, estando su mayoría parapetada en Petra junto con el remanente judío que ahora pasa del millón. Sin embargo, sigue vivo solo uno de los cuatro miembros fundadores del Comando y este se halla próximo a morir.
Jerusalén está por caer totalmente a manos del Ejército de la Unidad de la Comunidad Global; Zión Ben Judá fue muerto. Pocos en Petra saben de esta pérdida y tampoco se halla a Raimundo Steele ni a Camilo, "Macho", Williams.
Ya han pasado siete años desde el arrebatamiento y casi siete años exactos desde que se firmó el pacto del anticristo con Israel. Los creyentes miran al cielo a la espera del Regreso Glorioso de Cristo mientras el mundo bordea el final del tiempo.
MI OPINION SOBRE ESTA NOVELA
Finalmente, después de tanto tiempo, he decidido continuar y acabar de leer el anteúltimo tomo de la saga de “Dejados Atrás”. Y digo bien, anteúltimo, ya que después de este libro queda uno más que completa todo el panorama histórico de este drama bíblico y apocalíptico…
Antes de entrar de lleno en mi opinión, un breve repaso sobre el asunto:
“Dejados Atrás” fue una saga de libros escrita por el pastor cristiano Tim LaHaye, en colaboración con Jerry B. Jenkins. Trataba sobre el Rapto de la Iglesia, una creencia muy particular sobre los Últimos Días, esparcida en el mundo evangélico. Dicha creencia dice que, antes de la Gran Tribulación, los verdaderos creyentes serán arrebatados de la Tierra y llevados al Cielo para estar con Cristo y evitar así el tiempo más oscuro que le espera a nuestro planeta. Las novelas de LaHaye y Jenkins se centraban, más que nada, en la gente que quedaba atrás –los dejados atrás del título–, las personas que tenían que padecer la Tribulación cuando esta llegaba. Así teníamos al piloto de 747 Raimundo Steele, su hija Chloe, el periodista Camilo “Macho” Williams, el pastor Bruno Barnes, el rabino Zion Ben Judá y demás personajes, que a medida que avanzaban las novelas iban adosándose al llamado “Comando Tribulación”, la única resistencia existente ante el poder avasallante del temible Nicolás Carpatia, el Anticristo.
La calidad de los diversos libros es dispar. Algunas novelas son buenas, otras son medio flojas. Como sea, todas abarcan un periodo temporal de siete años consecutivos que desembocan en este libro –El Regreso Glorioso– y la subsecuente Segunda Venida de Cristo a la Tierra.
A grandes rasgos, ese es un resumen –medio pobre, lo sé– de la saga. Tuve la suerte de hallar varios libros de la misma en su momento y adquirirlos y, de hecho, en este mismo blog pueden ver las reseñas & opiniones de los anteriores. Desgraciadamente, como es una saga muy larga, no conseguí comprar los tomos que me faltaban para entender mejor toda esta historia, por lo que cuando empecé a leer “El Regreso Glorioso” estaba (perdónenme el chiste) más perdido que Adán en el día de las madres. Y es que la cantidad de personajes que se agregan es tal, que el lector se marea. Indefectiblemente, para entender este libro tienes que leerte todos los anteriores y esa es la única pega que tiene –entre otras cosas; ya hablaremos de esto más adelante–…
Antes de comenzar con la opinión sobre “El Regreso Glorioso” propiamente dicha, tengo que señalar lo más obvio de todo: como católico, no creo en la doctrina del Rapto. Pese a que dicen quienes la defienden que tiene asidero bíblico, lo cierto es que no es verdad. Más allá de esto, una creencia en un arrebatamiento pre-tribulación no me parece una noción honesta ni correcta, ya que estaría indicando que existe cierto clasismo implicado en el asunto. Creyentes de primera y segunda categoría. Perdónenme si estoy errado, pero yo creo que ante los ojos de Dios, todos somos iguales y que la Tribulación, cuando llegue, la vamos a padecer todos. Creer que un grupo de gente va a ser arrebatada de la Tierra así sin más mientras que el resto queda abandonado a su suerte, no estaría mostrando la imagen del Dios en el que creo y confío. Estaríamos otra vez ante –lo repito– cierto clasismo. Simplemente, no me cuaja.
Pero bueno. Esa es mi opinión personal y mi forma de ver las cosas. No tiene por qué ser la de ustedes.
Hechas las aclaraciones pertinentes y el resumen de la saga, vamos –ahora sí– al meollo de la cuestión. Esta es mi opinión sobre “El Regreso Glorioso”, anteúltimo tomo de la odisea de los dejados atrás…
La acción se inicia dónde nos deja la novela anterior –en la antesala del mismísimo Armagedón, la guerra del Juicio Final–. Los creyentes sobrevivientes al régimen de Carpatia se refugian en la mítica y ancestral ciudad de Petra, donde aguardan el regreso glorioso de Jesucristo –de ahí el título –. Mientras ellos esperan y confían en la pronta Segunda Venida del Señor, el enemigo ha concentrado a todas sus huestes, un ejército imponente de soldados que le son fieles y leales, alrededor del lugar. Paralelamente, Raimundo queda gravemente herido en un ataque y Camilo pierde tristemente la vida en el asedio de Jerusalén, donde las fuerzas de Carpatia luchan a fuego y sangre contra otro grupo de creyentes que impiden su avance.
Mientras se mantiene la tensión entre las fuerzas del Bien y del Mal en el Valle de Megiddo, el clímax de toda esta odisea se produce con el retorno de Cristo… quien viene a aplastar a Carpatia y sus soldados, y a instaurar Mil Años de paz y prosperidad en la Tierra.
A grandes rasgos, estamos ante la más épica de las 12 novelas escritas de la saga. Y no estoy usando la palabra “épica” de manera ligera. Las cuotas de dramatismo son enormes. Por un lado, el Anticristo y sus fuerzas; un ejército impresionante conformado por todos los ejércitos del mundo. Por el otro, un grupo de personas asediadas en una ciudad antigua de piedra, con todas las de perder y cuya única arma y sostén es la fe. ¿Alguien dijo “drama”? Fíjense si esto no es drama en estado puro.
Quiero ser franco y sincero. Hay partes de esta novela que me gustaron y otras que no. Las que me gustaron están relacionadas con el clima apocalíptico que se respira. Es una pena que no pudiera conseguir todos los libros de la saga –como dije, tengo tan solo unos pocos– y mucho menos los directamente anteriores a este. Hay una cantidad ingente de personajes que se juntan aquí que, si no te lees los demás libros, no llegas a saber bien quienes son. Del grupo básico que componía al Comando Tribulación, solo queda Raimundo Steele, a decir verdad. Con la muerte –no del todo inesperada– de Camilo y la perdida de Chloe en alguna novela anterior, uno siente que ha entrado en la mitad de la película y que algo sumamente importante quedó afuera.
Las partes que decididamente no me gustaron vienen del discurso bíblico constante del libro. No es que esto esté mal, al final de cuentas es una novela hecha por y para creyentes, pero el recitado bíblico –párrafos y versículos de la Biblia– constante de boca de algunos personajes –incluso del mismo Jesucristo, cuando Él regresa– es… ah… fastidioso.
Me imagino que el autor de la inclusión de estos recitados evangélicos fue Tim LaHaye, más que Jerry B. Jenkins. No por algo el Sr. LaHaye era pastor evangélico y muy conocido en su tiempo…
Otra cosa que no me ha gustado demasiado es la alegría que por momentos exhiben los cristianos de esta novela al ver la destrucción –horrible destrucción– de sus enemigos. Ok, está bien. Admitamos que la gente que trabaja para Carpatia es gente mala. Gente muy mala. ¿Se supone que tengo que alegrarme de verlos arder, consumidos por el poder del Señor? Es controversial, admitámoslo. Nos hablan de amor, de misericordia, de compasión… pero luego todos aúllan de felicidad cuando cientos de personas son desintegradas sin más. Y la cosa no hace más que ponerse peor cuando el Juicio Universal comienza y otros cientos de personas son echadas al lago de fuego que arde con azufre, para ser atormentados día y noche, por toda la eternidad.
Qué paradoja, ¿no les parece?
No me gusta. No me complace la destrucción de las personas, independientemente de si estas son muy, muy malas. No estaría siendo sincero si dijera que acepto con total beneplácito este apocalipsis terrible.
Otra cosa que no me gustó fue el cambio abrupto en la personalidad del antagonista de esta saga. Al inicio de todo, Nicolás Carpatia nos era presentado como un líder astuto; falso, mentiroso, pero astuto. De esa manera conquistó el poder. Ahora, Carpatia está reducido a un monigote, una pálida sombra de lo que fue. Actúa como un reyezuelo perverso, déspota e hipócrita. Un tirano que manda a matar hasta al más ínfimo de sus subalternos por el simple pecado de mirarlo a los ojos directamente cuando está soltando uno de sus terribles soliloquios (WTF!?).
La explicación de este abrupto cambio en la mentalidad del que era hasta el momento el villano más icónico de la saga es que luego de su muerte y posterior resurrección en un tomo anterior, ha sido poseído por el Diablo. Si, así como lo leen. Satán ocupa su cuerpo y lo utiliza como un mero títere. Y por eso, Carpatia actúa ahora como el Faraón Ramsés de la novela brasileña “Moisés y los Diez Mandamientos” (la dan por TELEFE durante la semana; si no la han visto, este chiste no tendrá el más mínimo sentido para ustedes).
Una sola palabra: PATETICO.
EN SINTESIS
LO BUENO: El drama. El clima apocalíptico subyacente. El aire de culminación profética. Bastante acción por momentos.
LO MALO: El discurso bíblico repetido y reciclado de las Santas Escrituras. El cambio abrupto de personalidad de Carpatia. Supuestos creyentes y verdaderos cristianos alegrándose de la destrucción de sus enemigos. El final-que-no-es-final, ya que este llega en la siguiente novela –la cual no he podido conseguir–, una historia bastante curiosa ambientada en el Reino Milenial de Cristo.
CALIFICACION: 7 puntos.
PD: Hablando del Anticristo… el mes que viene son las elecciones en USA y el destino del mundo va a decidirse de verdad. Esta contienda es entre Hillary Clinton y Donald Trump. Mi predicción: tristemente, temo que Trump gane las elecciones. Y, tristemente, temo que estemos en presencia del verdadero Anticristo. ¿Qué no creen que Donald Trump vaya a ganar? ¿Qué es imposible? ¿Qué Hillary las tiene todas consigo? Pues ojala que sí. Ojala que Hillary gane. De todo corazón. De otra manera, lo que vengo advirtiendo desde hace rato en algunos post sobre el Sr. Trump va a convertirse en una triste y oscura realidad…  
Donald Trump, ¿el verdadero Anticristo? Solo el tiempo lo dirá...

lunes, 3 de octubre de 2016

La Tierra Larga, de Terry Pratchett y Stephen Baxter


1916: El frente occidental. El soldado Percy Blackeney despierta. Está tumbado sobre la fresca hierba de primavera. Puede oír el canto de los pájaros y el viento entre las hojas. ¿Dónde están el barro, la sangre y el bombardeado paisaje de la tierra de nadie? Es más, ¿dónde se ha metido Percy?
2015: Madison, Wisconsin. La oficial de policía Mónica Jansson explora los restos incendiados de la casa de un huraño -algunos dicen que loco, otros peligroso- científico que parece haber desaparecido. Rebuscando entre los escombros, Jansson encuentra un curioso aparato: una caja que contiene un cableado rudimentario, un interruptor con tres posiciones... y una patata. Es el prototipo de una invención que cambiará la forma en que la humanidad ve el mundo para siempre.
MI OPINION SOBRE ESTA NOVELA
La idea de la existencia de un multiverso siempre me ha resultado atractiva. Confieso que, pese a todo, abordé esta novela con ciertos recelos ya que si bien conozco a Stephen Baxter –un gran autor de ciencia-ficción– desconocía absolutamente a su compañero de ruta, Terry Pratchett. Informándome vía web, descubrí que es un gran autor reconocido de novelas fantásticas, llenas de mucho humor. Temí entonces que iba a encontrarme con un hibrido extraño, a caballo entre un drama de ciencia-ficción hard y la comedia más pasatista. Lejos de ello.
“La Tierra Larga” parte de la premisa de que existe un multiverso. Copias idénticas a nuestro planeta Tierra se hallan repartidas en diferentes realidades alternativas, a las cuales todo el mundo puede acceder gracias a los oficios del buen científico que descubrió el método y antes de marcharse lo publicó en internet: la construcción de un curioso aparato para cruzar entre dimensiones al alcance de la mano. Ah, sí. Un aparato que funciona con una papa, como fuente de alimentación energética.
Sip, suena bizarro y poco serio. Y creo que es fruto del buen humor de Pratchett. Por suerte, ahí está Stephen Baxter para darle cierto aire de seriedad científica al asunto. De hecho, creo que los méritos principales de que el argumento no caiga en lo risible se lo debemos a él.
Como sea: existe un multiverso y todos podemos acceder a él. Siempre y cuando contemos con una cruzadora –así se llama el aparato– y no llevemos encima nada de hierro. Por motivos que se explican más o menos en la misma novela, el hierro no puede cruzar entre dimensiones.
Salvo estos dos puntos, cualquiera puede hacerse a la aventura en las Tierras vecinas, cosa que cientos, miles de personas hacen en cuanto pueden. La civilización entera cambia. La economía global cambia. La sociedad cambia. Hasta la religión se ve afectada. El conocimiento de un multiverso y la posibilidad de desplazarse por él más o menos libremente, lo cambia todo
No puedo decir que este libro tenga un protagonista fijo. Es más una novela coral que otra cosa. Hay, sin embargo, algunos personajes que fungen de hilo conductor. Ahí están Joshua Valienté, quien tiene el poder de cruzar entre Tierras sin un aparato –gracias a un don heredado genéticamente de su madre– y Lobsang, una especie de entidad artificial, una bizarra IA quien afirma ser la reencarnación de un motorista tibetano muerto –a mí no me miren; Terry Pratchett y su humor extraño de nuevo–. Básicamente, estos dos se disponen a explorar el multiverso, viajando hasta los confines del mismo, y hallando en su camino cosas bastante peculiares y (¿por qué no decirlo?) sorprendentes. Es que a medida que uno se aleja de la Tierra Datum (así llaman en la novela a nuestra Tierra. Parece ser que “Tierra Prima” lo tenía registrado DC Comics, je) se va internando en mundos más salvajes y extraños.
Más allá de Joshua y Lobsang, la novela rota entre las vivencias de algunos de los colonos que se mudan a los mundos más cercanos a casa, un verdadero tour al estilo el Viejo Oeste. Hay un par de historias interesantes y es que, cosa curiosa, este multiverso de miles y miles de réplicas exactas de nuestra Tierra no cuenta –paradójicamente– con replicas nuestras. Son Tierras vírgenes al cien por cien, mundos sin humanos donde la naturaleza ha seguido su curso y abundan la vegetación y la fauna animal, libremente.
EN SINTESIS
LO BUENO: Una narración fluida. Un concepto muy interesante. Algo de humor bien manejado; ni tan exagerado, ni tan disminuido. La dosis justa.
LO MALO: Quizás algo de la extensión y el final, ya que queda con una suerte de enganche que nos indica que… ¡hay segunda parte! Y consultando un poco por internet, no solo parece que hay segunda, también hay tercera y habrá cuarta y quinta... Una saga en sí misma, vamos.
CALIFICACIÓN: 10 puntos.